Juan Gronemeyer

"desde niño me gustó trabajar la MADERA. Hacía "avioncitos" tallados con "cuchillo cartonero", la escofina ha sido fiel compañera. Una vez en 5to o 6to básico no se porqué llegué a casa con unas baquetas de la "banda de guerra"de la Escuela. De inmediato las repliqué con un palo de plumero de mi santa Madre!!

Hoy de vuelta en Quilpué y después de tamboriliar por mas de 30 años en los 5 continentes, me reencuentro con LA MADERA, pero ahora con RITMO.